Análisis, Latinoamérica
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Marielle


Hay múltiples reportajes, teorías y denuncias sobre lo que ocurrió. La indignación vuelve a ser caldo de cultivo de un pueblo vulnerabilizado y estigmatizado en Río de Janeiro y Brasil. La concejala y activista de derechos humanos Marielle Franco fue crítica de la campaña de militarización que, en vez de proteger y combatir el narcotráfico, hería a su ciudad. Hería a su comunidad.

En los medios, la figura de Mareille fue vendida como “pan caliente” con titulares que pintaban al Estado brasileño como uno ruin y sexista, reforzando la narrativa de que el Gobierno de Michel Temer es el “malo” y el homicidio/femicidio de la joven activista un “crimen” despiadado. Hubo quienes aseguraron de primeras instancias en que este caso era un feminicidio institucional, sumándose así a la lista de líderes sociales asesinados en los últimos años.

Hubo periodistas y columnistas que se fueron lejos y hablaron de las variantes que al parecer, “debilitaban” aún más su figura: su color de piel, su lugar de origen, su orientación sexual, su pelo, sus causas políticas, sus discursos, su “controversial”existencia…

Mientras pasan los días y la historia de Marielle desaparece de las lecturas más leídas y recomendadas de los periódicos internacionales, veo patrones repetirse en la cobertura mediática y en la corta retención de información antes de pasar a una noticia más reciente.

Veo una similitud muy desconcertante en la percepción mediática y el imaginario colectivo entre Marielle y Berta Cáceres, la activista hondureña asesinada en 2016.

Cuando líderes sociales, mujeres, asumen luchas políticas en escenarios públicos: sus vidas son silenciadas. Ambas recibieron amenazas, ambas notificaron que su exposición creaba escollos a gente en el poder, ambas fueron matadas. ¿Cuántas cientos de otras desconocemos han sufrido un destino similar?

Hoy quiero invitarlos a reflexionar sobre el qué y el cuándo un tema recibe cobertura mediática internacional.

¿Por qué no se dio el mismo nivel de exposición a Marielle cuando estaba viva? ¿Qué tan selectiva es la prensa internacional? ¿Cómo hubiéramos leído una entrevista a la activista denunciando lo que veía? ¿La hubiéramos tildado de politiquera? ¿Nos hubiera interesado buscar más información en torno a las favelas? ¿Dudaríamos de su punto de vista?

¿Por qué nos escandaliza ahora su muerte? ¿Por qué detalles de su etnicidad es lo que vuelve más atractiva una nota periodística?

He dialogado este caso con varios colegas, feministas e internacionalistas y hay una sensación común de que el tratamiento de la prensa tiene un tinte fetichista.

Es decir, cuán diferente sea el perfil y más morbo alimente el desenlace de su historia, más atención hay que prestarle.

Yo no conocía a Marielle antes de su asesinato. Supe por la prensa internacional, por esa máquina que crea imaginarios. Y con este post no busco contribuir al lamento colectivo cuya duración tiene fecha de expiración porque dentro de la magnitud de la criminalidad y negatividad que atrapa a cada país, podemos sentir a distancia el dolor ajeno pero sólo por un rato. Porque… la vida sigue y ya se ha vuelto una “normalidad” que personas (mujeres) sean asesinadas, que líderes que denuncien lo que esté mal, que quieran ir contra del sistema, “se expongan al peligro”.

¿Cuándo normalizamos el miedo? ¿El dolor? ¿La indiferencia? ¿El desapego?

¿Cuándo los medios y sus periodistas descuidaron hacer su labor?

El asesinato de Marielle podía ser prevenible.

¿Cuándo se volvió la norma la pasividad? ¿Cuánta sangre más tiene que correr para que prestemos atención al trabajo en vida y no al legado tras la muerte?

Que la muerte de esta gran defensora no quede impune, que su memoria no se convierta en un titular vendible, que su legado no quede en un triste recuerdo de lo mal que se castiga a las mujeres por asumir su sujeción política.

 

(Foto de portada publicada en: Infobae.com)

2 Comments

  1. me gusta este post porque te invita a reflexionar:
    los medios al escandalizar la muerte de algun personaje politico, a la vez invisibilizan lo que hizo en vida porque lo sustituyen con la muerte, que implica la desaparicion de esa persona y su legado. Por eso la gente se levanta momentaneamente como muestra de furia pero no se levantaron cuando esa persona -en este caso Marielle- protesto en vida e invito a protestar junto a ella.
    los medios de comunicacion se quedan en lo coyuntural para invisibilizar lo esctructural

    • Esa última frase lo dice todo “los medios de comunicacion se quedan en lo coyuntural para invisibilizar lo esctructural”. Así es.

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