Para alcanzar la paz social


Ser mujer en Costa Rica fue el quinto evento en vivo para la grabación del mapa documental Ser mujer en Latinoamérica.

A continuación expongo un apunte de viaje de la actividad que tuvo lugar ayer en San José de Costa Rica:

Ayer mi camino me llevó a comprender que no es posible alcanzar la paz social sin sentir paz interior.

Que no seremos capaces de visualizar soluciones si sólo somos proyecciones de violencias. Si no hemos experimentado la catarsis, si no hemos visto nuestra sombra y si no hemos hecho paces con ella. No seremos capaces de apreciar y caminar hacia la luz.

Solían decirme en uno de tantos ejercicios que no podíamos ver en otros lo que no habíamos reconocido dentro. Que sólo podíamos atribuírle a otros lo que teníamos dentro. Ayer lo comprobé, ayer este círculo de mujeres en San José marcaron muy profundamente mi vida.

Que no se nos olvide este próximo 8 de marzo que fuego contra fuego no apaga incendios. Que la lucha feminista puede dejar de ser una “lucha” y que no tiene que, por obligación, adoptar fuerza masculina. Que en la femineidad también hay una gran fuerza y que esta no tiene por qué ser sexualizada u objetivizada ni por los hombres ni por otras mujeres.

Que los puños de los posters y la rabia de las injusticias de este sistema no nos engañen y nos vuelvan presas (o más víctimas) del ciclo de violencia al que buscamos un fin.

Que ojalá y no nos volvamos borregas ciegas en las marchas para demostrar poder, valor, echar miedo a los hombres ni mostrar cuán activistas o feministas somos ante otras mujeres.

No le deleguemos la solución a la violencia de género al Estado. No condenemos a los hombres por “siempre hacernos daño”, no le demos tanto poder a quienes también son resultados de un contexto de creencias.

Empecemos por nosotras mismas, por equilibrar nuestra relación con la luz y la sombra, lo femenino y lo masculino. Sanemos nuestra relación con el linaje de mujeres y hombres que conformaron y conforman nuestros círculos más inmediatos. Eduquémonos en quiénes somos, contestemos esa pregunta y veremos que la complejidad local, nacional, mundial no es tan determinante como imaginábamos.

Deconstruyamos hasta el tuétano el ser para construir lo nuevo. Fomentemos procesos paralelos con otras identidades de género, liberémonos y ayudemos a liberar. Hablemos y actuemos por soluciones a la violencia de género, sí, y recordemos construir la paz de género. 

Que las etiquetas de los movimientos y los sucesos que definieron nuestra historia no nos encuadren. Porque si hablamos de qué es ser mujer en Latinoamérica hay que cuestionar también que es ser hombre en Latinoamérica y las múltiples identidades de género.

Atrevámonos a vivir la mayor revolución: el camino hacia el ser.

Seamos.

“Darkness cannot drive out darkness; only light can do that. Hate cannot drive out hate; only love can do that.” – MLK

 

Para participar del mapa documental Ser mujer en Latinoamérica escríbenos a nbmediaprojects[at]gmail[dot]com.