Análisis, Latinoamérica
Dejar un comentario

Hay que empezar a deconstruir el machismo internamente


En un webinar organizado por Cosmopolita, la comunicadora Elvira Durango nos cuenta cómo decidió tomar control de su vida y auto-educarse en temas de género.

A su entender, en Ecuador la violencia de género todavía no se reconoce como un problema que afecta a todos.

Luego de experimentar acoso callejero y reconocer la desigualdad económica y laboral que impacta más a las mujeres en su país, la periodista fue consciente sobre qué era ser mujer y cómo se tenía que reproducir el rol de “sumisa” para ser aceptada socialmente.

“Me enseñaron como mujer ecuatoriana a callarme, no decir mi opinion, a sonreír a ser amable. Tuve que empezar a quitarme todas esas cosas que me dijeron sobre lo que yo tenia que hacer para ser una mujer buena. Entonces sí creo que es una deconstrucción del machismo internamente”, dijo Durango.

Para ella, el proceso de reflexión fue “un buen crescendo de sentir la violencia y verla a mi alrededor” y particularmente expresó que “poco a poco pude ir viendo y darme cuenta que no estaba bien lo que yo vivía”.

En ese sentido, recalcó junto a sus compañeras panelistas Nadia Romero y Alejandra Calupiña que “quitarse el chip machista” debe ser un trabajo que ataña tanto a mujeres como a hombres.

“Los hombres necesitan escuchar de nuestras bocas nuestras historias”, explicó Calupiña. La joven activista indicó que las campañas de educación sexual deberían incluir una reflexión sobre las masculinidades porque los hombres también son “víctimas” del patriarcado y no siempre están de acuerdo con los roles y las premisas del machismo.

También, recomendó la creación de espacios donde hombres y mujeres puedan conversar sobre el impacto del machismo y la cultura patriarcal en sus vidas para que se entienda el lado del “otro” y se busquen puntos de trabajo en común.

Las participantes del mapa documental Ser mujer en Latinoamérica coincidieron en la importancia de espacios para que los hombres aprendan a deconstruirse ellos mismos en ambientes seguros que sirvan de apoyo para el proceso.

Como investigadora e integrante del Colectivo Geografía Crítica, Romero indicó que actualmente en el país no existe un registro oficial de feminicidios. No obstante, dada a la labor que ejerce su organismo han podido agrupar casos y publicar cifras que sirvan de referencia al Estado y los movimientos sociales.

Se estima que 6 de cada 10 mujeres en Ecuador sufren o han sufrido violencia de género. Según explicó Romero, bajo la Administración de Rafael Correa se eliminaron las comisarías de la mujer en un intento por centralizar la problemática a nivel estatal e implementar medidas transversales.

Sin embargo, la investigadora consideró que “quedaron vacíos institucionales de recepción de denuncias” y una gran parte de las mujeres teme denunciar por miedo a represalias y los daños que pueda ocasionar a nivel familiar y comunitario.

“Entre el 50 y 54 % de las violencias tipificadas en el país (física, sexual, patrimonial, psicológica) son cometidas por las parejas, exparejas o familiares. Los principales victimarios están en el entorno más cercano, lo que debería ser el más seguro de las mujeres”, dijo Romero.

 

(Crédito de foto de portada twitter/Vivas nos queremos Ecuador)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s